Santo Domingo Este se encuentra en el centro de una controversia que involucra al alcalde Dio Astacio, señalado por aceptar una «donación» de una camioneta por parte de un grupo comercial dedicado a la venta de combustibles fósiles en el municipio. La acción, difundida por el propio Astacio en un video en sus redes sociales, ha generado críticas y cuestionamientos legales, éticos y administrativos, según lo expuesto por el comunicador Danilo Mesa en un reciente escrito.
**Un acto loable con sombras legales**
En el video, Astacio recibe una camioneta destinada a su proyecto «La Casa del Firulais», una iniciativa para recoger perros callejeros. Aunque el proyecto parece positivo, surge un problema significativo: la aceptación de esta donación no fue aprobada previamente por el Concejo de Regidores, como lo exige la Ley 176-07 sobre ayuntamientos. Esta omisión representa una violación clara a los protocolos de transparencia en la gestión municipal. Además, cabe destacar que el antecesor de Astacio, Manuel Jiménez, creó el Refugio de Animales, un proyecto que ya incluía iniciativas similares para atender a animales callejeros. Astacio, sin embargo, parece ignorar esta infraestructura existente, optando por promover «La Casa del Firulais» como un proyecto propio, lo que podría implicar un gasto innecesario de fondos públicos en algo que ya está construido.

Conflictos de interés y sospechas de corrupción
El caso se agrava por las posibles implicaciones de un conflicto de intereses. La empresa donante, dedicada a la venta de combustibles, es un contribuyente que paga millones de pesos en arbitrios municipales por conceptos como uso de suelo, publicidad exterior y construcciones. Según Mesa, no está claro si esta empresa es o ha sido suplidora de servicios para el ayuntamiento, lo que podría violar la Ley 340-06 sobre compras y contrataciones públicas y el código de ética del servidor público, que prohíbe a funcionarios de alto rango aceptar regalos de contribuyentes.
Lo que eleva aún más las sospechas es el historial reciente de la alcaldía bajo Astacio. Durante la administración de Manuel Jiménez, no se aprobaron nuevas estaciones de gasolina debido a preocupaciones sobre la seguridad y el impacto ambiental. Sin embargo, una de las primeras decisiones tomadas en la sala capitular durante la gestión de Astacio fue precisamente la aprobación de un proyecto para instalar una nueva bomba de gasolina. Esta rápida aprobación, junto con la donación recibida, levanta serias sospechas sobre los vínculos entre la alcaldía y la empresa de combustibles, sugiriendo posibles favores o tratos preferenciales.
Expansión cuestionable y riesgos para la ciudad
La relación entre la alcaldía y esta empresa se torna aún más preocupante considerando que, bajo la gestión de Astacio, se han aprobado nuevos usos de suelo que han permitido la expansión de estaciones de gasolina en Santo Domingo Este. Según Mesa, esta proliferación convierte al municipio en una «bomba de tiempo» debido a los riesgos asociados con la cercanía de puntos de venta de combustibles fósiles, cuya peligrosidad ha sido objeto de debate público. La aprobación de estos proyectos contrasta marcadamente con la postura más restrictiva de la administración anterior, lo que refuerza las dudas sobre la transparencia de las decisiones de Astacio.
Una gestión bajo escrutinio
Mesa también cuestiona la eficiencia administrativa de Astacio, señalando problemas para cumplir con las transferencias de fondos internos, aprobar ejecuciones presupuestarias a tiempo y ejecutar los porcentajes de ley. Esta percepción de improvisación se agrava con la aceptación de la donación sin el debido proceso, lo que alimenta críticas sobre la legalidad y transparencia de su gestión. La insistencia en promover «La Casa del Firulais» como un proyecto nuevo, ignorando el Refugio de Animales ya establecido, refuerza la impresión de una administración que prioriza iniciativas de alto perfil mediático sobre la eficiencia en el uso de recursos públicos.
Un llamado a la transparencia
Mesa insta al alcalde a evitar este tipo de cuestionamientos que afectan su credibilidad. La falta de claridad en los vínculos comerciales entre la alcaldía y la empresa donante, junto con las posibles violaciones a las leyes 41-08, 176-07 y 340-06, exigen una revisión exhaustiva de las órdenes de compra, los permisos otorgados y las decisiones de la sala capitular. Asimismo, se hace necesario un pronunciamiento oficial para aclarar las circunstancias de la donación y garantizar que no existen conflictos de interés ni irregularidades.
Conclusión
El caso de la donación de la camioneta a la alcaldía de Santo Domingo Este pone en evidencia serias irregularidades en la gestión de Dio Astacio. La aceptación de regalos de una empresa con intereses comerciales en el municipio, la aprobación de proyectos de expansión de bombas de gasolina en contraste con la administración anterior, y la promoción de iniciativas redundantes como «La Casa del Firulais» mientras se ignora el Refugio de Animales, generan un panorama de desconfianza. La ciudadanía merece respuestas claras y acciones concretas para garantizar que la gestión municipal priorice el bienestar colectivo sobre intereses particulares, evitando que Santo Domingo Este se convierta, como advierte Mesa, en una «bomba de tiempo».



